Y SI CAMBIAMOS EL MUNDO!!

El mundo esta loco, son tiempos oscuros pero tengo la esperanza de que el hombre sea capaz de cambiar lo malo y construir un nuevo mundo ¿Te atreves a ello?

MIS HISTORIAS DE HOSPITAL I (EL DOLOR DE UNA MADRE) julio 18, 2008


Escrito por: celia-lor el 05 Jun 2008 – URL Permanente

Esta historia esta basada en un hecho real, por motivos obvios de ética los nombres y lugares han sido manipulados unicamente mi persona será revelada como tal siempre amparando el secreto profesional y el derecho a la intimidad.

Dicen que el dolor más grande que un ser humano puede sentir es el de una Madre que pierde a su hijo, por un lado el absurdo de que un progenitor sobreviva a su progenie, por otro lado si hay un amor completo en este mundo debe ser el de una Madre, que nos lleva en su seno durante 9 meses y nos cuida, nos mima y se desvive por nosotros, vaya desde aquí mi homenaje a esas madres que por designios del destino han visto irse a sus hijos antes y que el ejemplo de esta madre nos enseñe que a pesar de todo siempre hay un motivo para seguir viviendo y para regalar sonrisas.

Era una tarde de primavera, entré a trabajar desganada a mis ventipocos años y con esa acelaeración típica de la juventud, el ver como el sol brilla no ayudaba mucho.
Tras el cambio de turno me dediqué como siempre a preparar las cosas para dar la medicación de las cuatro, parecía que todo estaba tranquilo así que por lo menos no tendría una tarde agobiante. Con mucho esfuerzo empujé el carrito hacía el pasillo, maldiciendo por lo bajo el que este fuera tan pesado y las ruedas estuviesen tan duras. Así me di un paseo corriendo por las habitaciones para saludar a mis niños como llamo cariñosamente a mis enfermos, cosa que no deja de sorprender a mis compis, ya que la media es bastante alta, entre en la 23 y salude a Santi, estaba tristón, le pregunté que le pasaba,
– nada Celia estoy cansado y quiero salir pronto, mi madre la pobre no se merece estar aquí pendiente de mi.
– Bueno Santi tu madre te quiere y para ella eso es suficiente.
Me despedí de él y mientras caminaba por el pasillo iba recordando su historia, Santi era uno de esos seres especiales a los que la vida sin querer había acercado al desastre, no llegaba a los treinta, era heroinomano y seropositivo, estaba ingresado porque el SIDA había empezado a hacer mella en su delicada salud, desde su ingreso había coincidido con otros de su circulo, ellos me habían dicho que Santi era un buenazo, y que si se había metido en aquella mierda era por estar con sus amigos, todos los que lo conocían estaban de acuerdo en que era muy buena persona y mi experiencia con él lo corroboraba, no daba problemas, obedecía nuestras indicaciones y era sumamente cariñoso y respetuoso con todos.
Así fue como se acercó a mi María la madre de Santi,
– Hola Celia
– Hola María que tal corazón?- le pregunté.
– No muy bien chiquilla – me dijo
La cogí del hombro al ver sus ojos tristes y la lleve a la salita, era tarde pero ¡que demonios! aquella mujer parecía necesitar un poco de cariño.
Me conto entonces que ese mismo día hacía un año que se había muerto el hermano mayor de Santi en un accidente, “era un gran chico Celia, muy bueno y muy estudioso, estaba acabando la carrera para ayudarnos y al venir para casa, tuvo un accidente y se nos fue”
Mi corazón se encogió porque esta empatía mía hizo que sintiera ese dolor, el dolor de una madre, que había perdido a un hijo y que sabía que inexorablemente otro de ellos moriría joven, percibí ese deje de culpabilidad que inunda a una madre cuando un hijo no sigue el camino correcto, la animé como pude, e intenté hacerla comprender que ella no tenía la culpa, y ahí estaba yo con el alma en un puño cuando Juana mi compañera auxiliar me gritó,
– Celia ven corriendo a la 23
Me sobresalté, la 23 era la habitación de Santi
– ¿que pasa Celia? me preguntó María, esa es la habitación de Santi
– Tranquila corazón quedate aquí que ahora veo y te cuento
Salí corriendo como si tuviese alas, los zuecos casí se quedan atras, entré en la habitación y allí en la cama estaba Santi, pálido con sus ojos, sus maravillosos ojos azules, tan limpios, tan dulces, tan honestos y ¡Dios! tan asustados, sangrando por la boca a borbotones, Juana paralizada solo pudo darme unos guantes, le grité muevete rápido llama a Begoña, la internista de guardía y al banco que vayan preparando sangre.
Begoña llegó volando poniendose los guantes, la habitación parecía un matadero, Santi sangraba sin parar, no podíamos hacer nada, no había nada donde presionar,las dos impotentes veíamos como aquello seguía y cruzandonos la mirada fuimos conscientes del desenlace, fueron apenas 10 minutos, los más largos de mi vida, delante de mis ojos la vida se Santi se iba poco a poco esfumando.
Entre susurros y estertores me llamó
– Celia ¡ayudame!, me dijo mientras sus ojos se clavaban en los mios, no supe que decirle, solo una caricia en su mano y un adios en mi mirada, al final fue consciente de que todo se acababa y aquellos ojos azules de pronto perdieron su brillo y vi cara a cara la imagen de la muerte, Santi ya no estaba.
Mi alma se rompió un poquito aquel día, la impotencia era demasiado enorme y lo peor era que había que decirle a María que hoy un año después había perdido a otro hijo, romperle de nuevo el corazón, las lágrimas asomaban a mis ojos mientras le dabamos la noticia, solo pude decirle una pequeña mentira, “no se ha enterado María ha sido muy rápido y no hemos podido hacer nada”, luego un abrazo y mi modesta compañía y un recuerdo que me acompañará hasta el final de mis días, aquellos ojos azules sin vida.
Habían pasado unos años, estaba una noche en el control de enfermería trabajando en el ordenador cuando una mujer rechonchita, vestida de negro cuyo rostro me resultó familiar se acercó a mi.
– Hola Celia ¿te acuerdas de mi? – me dijo
– La verdad corazón es que me suena tu cara pero no puedo saber exactamente de que
– Lo entiendo bonita, vosotras nos veís a tantos que es dificil de recordarnos a todos, soy María la madre de Santi
– María corazón, salí a darle un beso y un abrazo ¿que haces aquí? ¿Como te va todo?
– Tengo a mi hija ingresada, al parecer una enfermedad pulmonar, pero me dicen que todo va a ir bien con el tratamiento. Sabes que Santi tenía otro hermano y una hermana ¿verdad?
– Si lo recuerdo querida
– Pues hace dos años mi otro hijo se mató en un accidente de moto, ahora solo me queda mi niña, y ya ves está enferma.
Por un momento me quedé muda, la miré sin saber que decir mientras una ola de sentimientos me inundaba, ¿como puede la desgracia empeñarse tanto con alguien?
Ella me miró con una sonrisa como si leyese mis pensamientos, sus ojos tristes pero a la vez serenos y dulces me dijeron que entendía lo que sentía
– Sabes me dijo a veces pienso que he hecho para merecer esto, cuando mi niña se puso mala creí que me volvería loca, pero si yo me paro que será de ella, es lo que me queda y debo seguir adelante, pero quiero agradecerte algo que no hice en su día, el cariño que le diste a Santi, el siempre hablaba de tí, te quería mucho.
Sonreí y le dije que todo iría bien, que sabía donde estaba si me necesitaba.
Ella sonrió con una sonrisa limpia y amplia y me dijo que sabía que todo iría bien que la vida no siempre era agradable pero que había que vivirla y no desfallecer.
María se fue y me dejo con la sensación por un lado de impotencia, por otro lado de tristeza pero a la vez me dejo una sensación de enorme serenidad, como si aquella gran mujer hubiera conseguido alcanzar a pesar de las desgracias una gran paz interior.
María y su hija se fueron al poco, todo había ido bien, no he vuelto a saber de ellas pero espero que la vida les haya regalado con algunas hermosas sonrisas. Al igual que los ojos de su hijo, en mi recuerdo guardo aquellos ojos dulces y serenos a pesar de la tristeza y aquella sonrisa amable que me brindó.
María me enseñó una gran lección, lejos de hundirse y desesperar, de odiar, de alejarse del mundo ella siguió adelante con su vida buscando las cosas buenas que esta nos da.
Aquí queda mi pequeño homenaje a está gran mujer y a todas las madres que sufren, y mi reflexión que por muy mal que vayan las cosas siempre debemos buscar la sonrisa y seguro que si lo hacemos la encontraremos.
Un bico a todos espero que os guste.
Y una canción que me parece apropiada aunque sea un poquitin antigua.
— MANOLO ESCOBAR —- MADRECITA ——-

40 comentarios Escribe tu comentario

isapacheco dijo

Me has hecho llorar y a la vez alegrarme. Cómo las desgracias se ceban en las vidas de los más buenos. Cómo la dignidad de las personas sencillas sobresale a pesar de todo.

celia-lor

celia-lor dijo

Gracias Isa las pequeñas historias son las que realmente tienen valor, en este caso la valentia de esta mujer nos enseña tanto que su historia habla por si sola, además de demostrar que la realidad siempre supera a la ficción. Un bico.

eurotopia dijo

Hoy he estado en un hospital y la verdad si no fuera por vosotros sería muy chungo.
Saludos.

celia-lor

celia-lor dijo

eurotopia intentamos a diario hacer la vida más facil a los enfermos, a veces la situacion nos supera pero vale la pena. Un bico.

Romina G. Hidalgo dijo

Una historia increíble… parece ficción que a una persona le rondee tanto la muerte… la realidad supera con creces la ficción… pero me ha gustado el mensaje… la fortaleza de esa mujer y de tantas que han sabido seguir adelante más allá de todo… ojalá cuando sea madre, tenga esa fuerza y paz para continuar… porque la vida es un valor en sí misma.
Un saludo!

celia-lor

celia-lor dijo

Romina es así la realidad siempre va por encima de la ficción, seguro que cuando seas madre la tendras, ser madre te da otra dimensión y otra visión de la vida, y aprendes a disfrutarla. Un bico.

Ulises

Ulises dijo

Me he quedado de piedra leyéndolo, Celia. La entereza de esa madre es extraordinaria, al igual que tu bondad. Esperemos que las cosas a partir de ahora le vayan mejor. Que no vuelvas a tener noticias suyas sería la mejor noticia. Un biquiño enorme, Celia.

NEKANE dijo

Celia, que si tubiera que hablar no me saldrían palabras…..
BESITOS

celia-lor dijo

Ulises realmente es increible esa entereza yo me pregunto si tendría tantas fuerzas para seguir adelante, y espero que todo le vaya bien. Biquiños guapo.

celia-lor dijo

Nekane guapa sabes que te entiendo, y solo decirte que me anime a escribir esta historia pensando en ti y en la madre de otro amigo solo espero que algo ayude la historia de esta buena mujer. Un bico corazón

Domingo

Domingo dijo

Es increíble cómo la tragedia puede cebarse y regodearse tanto con la gente buena. A mí es algo que siempre me ha superado y que me resulta incomprensible. Me llevan los demonios cuando, existiendo tanta mala hierba por ahí, la desgracia arremete con saña contra los buenos. Es injusto, perverso y diabólico, y siento gran dolor, impotencia y desdicha cuando eso ocurre. También siento culpabilidad al quejarme por nimiedades y frivolidades cuando existen dramas de este calibre. Querida Celia, muchas gracias por hacernos mejores y devolvernos la perspectiva que con tanta frecuencia perdemos en nuestras vidas. Gracias.

arice39 dijo

Ufffffffff, no tengo palabras, y sinceramente esta historia me ha caladao mucho, no he podido evitar emocionarme, y es que una es madre….y dios mio no quiero ni imaginarme uf…. que madre mas fuerte, y pobre madre!!

un besito amiga

NEKANE dijo

CELIA, SOLO ESCUCHAR CON LAS PALABRAS QUE RELATAS, CUANDO HABLAS CON LA MADRE, ME DICEN COMO ERES.
NO CAMBIES NUNCA!!!!!!!!!!.
BESITOS

celia-lor dijo

Domingo cuando te rodea la pena y las desgracias ajenas el mundo cambia a otra perspectiva, también es cierto que entre historias como estas descubres otras más amables y hasta divertidas, que también os iré contando. Un bico guapo.

celia-lor dijo

arice ser madre nos enseña y nos da una sensibilidad distinta creo que todas pensamos igual, esta madre nos enseña a superar el dolor ¡y que dolor!, aprender de estas historias nos ayuda a superar nuestros momentos. Un bico.

celia-lor dijo

Nicki guapa una ya va siendo mayor así que lo que me queda es mejorar dia a día y sobretodo dar lo poquito que pueda para ayudar a los que me rodean. Bicos.

Jose Alberto Delgado Durán dijo

Sólo te puedo dar las gracias, Celia, por compartir esta historia con nosotros, y desear que esa mujer no tenga que sufrir más..Bicos

celia-lor dijo

Jose Alberto gracias a ti por leerla, estas historias son al fin y al cabo las que forman la de todos. Un bico.

Enrique

Enrique dijo

Gracias Celia, ya estuve hablando personalmente con el padre d Mari luz, fue muy fuerte lo sucedido al igual que este artículo, m´s cuando yo tengo un chico de 7 años. Un beso y hasta pronto ¡¡

evita-perona dijo

… Y las lágrimas no pueden dejar de brotar… hay que dejarlas caer…. es difícil respirar… y todo esto sólo con leer… ¿quién puede imaginar el sentir de la protagonista de este relato?… Gracias por tu valentía y por transmitir esos valores que has presenciado… qué gran verdad es una de nuestras frases favoritas “somos unas privilegiadas…” Que nos quedemos como estamos….

Celia, filliña… que la vida te sonría… que tus hijas no tengan ni un arañazo… que no sé si regañarte -no creo que pueda olvidar nunca este relato- o felicitarte…. Muchos, muchos bicos!!!!!!!!!!!!!!

celia-lor dijo

Gracias a ti Enrique y al trabajo que haceís, un bico muy grande y si puedes mandale también un fuerte abrazo a esos padres.

celia-lor dijo

evitaaaa a veces hay que recordarnos que no todo es maravilloso para que aprendamos a valorar lo que tenemos no me regañes porfa, creo que lo mejor es quedarnos con la fuerza de esta madre para seguir adelante. Un bico guapisima

evita-perona dijo

Ya verás cuando te pilleeeeeeeeeeeeeeeeee…. je,je,je… ti voy a comé…. a bicos, oye…

Óscar. dijo

Celia, ya sabes porqué, no he podido ni leer lo que has escrito en cuanto has visto el título.

Que pasaba para decirte que mira que señor más listo ha entrado en mi blog. Y tu como eres de ciencias y tal.

Jo tia, te quiero tanto y no te conozco… besos

http://lacomunidad.elpais.com/lml/2008/6/6/el-paro-estados-unidos-registra-su-mayor-subida-22-anos-

celia-lor dijo

Oscar el sentimiento es mutuo guapo, me paso por tu casa ahora, si el server me deja que anda lentito. Bicos guapo.

yuste dijo

Tras borrar mi blog en esta Comunidad, ya puedo decir que definitivamente me he ido.

A partir de ahora si queréis leerme me tendréis en:
http://desde-mi-pulpito.blogspot.com/

Un nuevo blog, por cierto, con muy poca actualidad y política y mucha historia y otras cositas.

(Y perdona el spam)

celia-lor dijo

Hola yuste te tengo enlazadito ahí en una esquina, un bico.

Patita de Goma dijo

joer celia, no es que el post sea duro, que lo es, es que es cierto que parece que a veces la vida se ensaña con algunas personas. Creo que para hacer tu trabajo hay qu estar hecho de una pasta especial, porque a la que tengas un mínimo de sentimientos, se me hace inimaginable ver el sufrimiento tanto y tan de cerca. Un besazo

celia-lor dijo

La verdad patita es que al final aprendes a disfrutar mejor de tu vida y a valorarla, no es fácil pero te aseguro que vale la pena, cada palabra de agradecimiento, cada sonrisa, cada muestra de cariño son lo que le da valor a nuestro trabajo. Bicos.

serenidad5 dijo

Ya sabes Celia. Es duro, muy duro. Gracias por tu sonrisa, y tu humanidad indispensable para los enfermos y familiares.
Después de esa historia y otras tantas que suceden a diario en un hospital, una se vuelve muy susceptible, y casi nada tiene más importancia que la salud.
Un abrazo cielo.

celia-lor dijo

María corazón nosotras tenemos una visión distinta de la vida, si nuestra sonrisa ayuda porque no regalarla, es lo más fácil y bonito que podemos hacer. Un bico guapa.

bandama4 dijo

Querida amiga Celia,este relato me ha dejado frío por la impotencia que siente el ser humano cuando se ve golpeado de manera brutal por las circunstacias adversas de la vida.Yo se lo que sientes y siente esa señora porque en mis propias carne junto con mi padre y mi hermana sufrimos la dura enfermedad que pasó mi madre durante cis 20 años,donde un artriti reumatoide nos la quitó sin poder hacer nada.Es verdad que es muy doloros sentir como un ser querido nos deja y no podemos hacer nada,porque la impotencia nos deja desalmado y totalmente hundidos.A mí todavía me cuesta poder pensar que no tengo a mi vieja conmigo,sentir sus palabras,su cariño y sobre todo el ver que el hueco suyo entre nosotros está vacío.La verdad admiro tu trabajo porque en primera persona cuando estaba en la clínica las numerosas veces que tuve que internar a mi madre el trabajo de ustedes las auxiliares de clínica no es pago y tienen que hacer tripa corazón ante las diversas situaciones que viven.
Relato intenso y triste pero realista porque así es la vida y yo entiendo lo que aquí has contado.

Cuidate mucho,bsss ánimo y fuerza con tu trabajo.

celia-lor dijo

Gracias bandama ser enfermera fue una elección que tenía más o menos clara pero a medida que comencé a conocer mi carrera me fue enganchando, para mi es una de las más sacrificadas pero también de las más gratificantes, el cariño que damos siempre vuelve multiplicado por vuestro agradecimiento. Bicos.

La Bombilla dijo

Hola preciosa, que curioso que hoy te hiciera yo esta pregunta, eh…

Cuando murió mi madre, mi abuela sí pudo salir adelante, pero mi abuelo no… un año es lo que le sobrevivió a su “favorita”.

Lo siento mi niña, no puedo seguir, estoy llorando…

Muaks

celia-lor

celia-lor dijo

Bombi corazón he vuelto a leer el post, ciertamente es duro y no me había dado cuenta de lo mucho que había sido capaz de imprimir sentimientos con mis palabras, espero que las lagrimas se sequen y gracias por pasarte. Bicos.

 

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