Y SI CAMBIAMOS EL MUNDO!!

El mundo esta loco, son tiempos oscuros pero tengo la esperanza de que el hombre sea capaz de cambiar lo malo y construir un nuevo mundo ¿Te atreves a ello?

NO A LA JUBILACION A LOS 67 (Nuestros argumentos contra sus mentiras) enero 20, 2011


Mucho se habla estos días de aumentar la edad de jubilación, desde unos y otros he escuchado todo tipo de argumentos a favor y en contra, curiosamente la mayoría de los que están a favor realizan trabajos cómodos, que no suponen desgaste físico y generalmente bien pagados, hablo como no, de políticos, grandes cargos y tertulianos varios de programas informativos, que se dedican a analizar la actualidad desde su punto de vista y bien pagados (otros como yo, analizamos la situación de manera más objetiva y nadie nos paga un duro por pensar, upss!! es que pensar está mal visto!! sobretodo desde las filas socialistas, que en teoría deben velar por el bienestar del obrero).

En fin, la verdad señores partidarios de este cambio, ustedes no tienen problemas verdad??
Si tienen hijos, sus hijos tienen asegurado el pan diario, la educación de calidad y una asistencia médica adecuada (que mucho velar por lo público y en sus casos van a colegios privados, comen caliente todos los días, algunos a cuenta de las arcas públicas que son las que pagan sus sueldos, y por supuesto ya tendrán ustedes un buen seguro médico privado…), que fácil es hablar así…

Desde este blog primero quiero dejar claro que la que escribe no solo no está de acuerdo, sino que además cree que es un error enorme que no beneficiará al pueblo, sino que nos perjudicará de forma clara y no asegura en absoluto la continuidad del sistema. Y por otro lado que considero que el sistema debe cambiar pero mientras no haya una posibilidad real y poco traumatica el mismo sistema nos da formas para mejorarlo.

Pero vamos a ser constructivos, y con sus mismos argumentos les voy a contar porque es un error, y además les voy a dar formulas para pensar que a lo mejor lo que hay que hacer es todo lo contrario, porque lo que realmente asegurará las pensiones es la creación de empleo, y el gobierno parece empeñado en olvidarlo, además por supuesto de mentir y manipular datos hasta limites insospechados, y señores ya nos estamos hartando, por suerte de momento leemos, somos inteligentes y cada vez somos más los que despertamos del letargo conformista y empezamos a usar nuestras neuronas para algo más que insultar al de al lado que no piensa como nosotros.

La primera gran falacia de todo esto, es eso de que la edad media ha aumentado, por lo tanto tenemos que trabajar más… Lo que no se cuenta es que la calidad de vida a la que llegaremos a los 67 años será mucho peor, dado que esta de sobra demostrado que la continuidad en el tiempo de una actividad provoca hastío y en muchísimas profesiones stress que supone un riesgo franco para la salud física y mental, con lo cual al llegar a esa edad de jubilación también será mayor el gasto sanitario, por lo tanto no nos beneficia económicamente todo lo contrario será a largo plazo un problema social y económico para el país.

Por otro lado, el aumentar la edad de jubilación supone la perdida de creación de nuevos empleos y la dificultad de acceso al mercado laboral para una parte de la población, dificultando a la larga la posibilidad de esos años de cotización mínimos para poder cobrar pensión, puesto que una persona de 40 años que no pueda acceder a un empleo estable y cuya cotización haya sido mínima no podrá acceder a esos 40 años de cotización, con lo que verá disminuido su poder adquisitivo (ya de por si disminuido), una vez alcance los 67.

También hay que tener en cuenta que si subimos a 40 años el calculo de las pensiones para cobrar el 100%, y el mínimo requerido para cobrar una pensión a 25, esto supondrá, que una persona de 40 años deberá trabajar de manera continua hasta los 80 para poder cobrar el 100%, pero es que para cobrar ese 100%, deberemos empezar a trabajar a los 27 años con un trabajo estable, algo que a priori parece muy difícil, con lo cual aquí en este país tendrán derecho a cobrar ese 100% una minoría de la población, eso sí, en el colmo de la indecencia política entra el que sus señorías solo necesitaran formar parte de algún alto cargo político para en 8 años asegurarse la pensión máxima, vamos muy pero que muy solidario.

Pero vamos a dar una vuelta de tuerca a todo esto, y vamos a ser constructivos, no me quedaré en la simple crítica, sino que voy a dar opciones y argumentos claros que seguramente serían beneficiosos para todos si alguien se molestara en analizarlos.

Primero y único: Apostar por reducir la edad de jubilación obligatoria, planteándonos incluso el llegar a los 60 años..
Con 4,7millones de parados lo racional e inteligente para reflotar la economía es permitir el acceso a un puesto de trabajo a aquellos que no lo tienen, de esta manera un grupo de personas que ahora o bien cobran prestación (gasto evidente para las arcas públicas), o bien no tienen recursos, verán su situación económica mejorada con lo cual podrán volver a invertir en el sistema de consumo, esto hará que el sector servicios repunte al ser mayor la demanda, y de manera directa será necesario crear nueva industria y mayor materia prima… SEÑORES ESTAMOS CONSTRUYENDO EMPLEO NO DESTRUYENDOLO…

Al mejorar las necesidades de la población permitiendo el acceso al mercado de consumo a mayor numero de personas, necesitaremos crear nuevos puestos de trabajo, con lo cual el sistema se dinamizará y mejorará, suponiendo esto un aumento de los ingresos del estado, tanto por cuotas de cotización como por impuestos, tanto directos como indirectos..
Si aumentamos la edad de jubilación estamos negando el acceso a trabajos estables a una buena parte de la población, que no podrá re invertir en el sistema, perjudicando a todos los niveles a la sociedad, por un lado la ansiedad que provoca la falta de seguridad laboral crea una sociedad enferma con una salud emocional pésima y que provoca a la larga un desmembramiento de la sociedad, aumentando (algo que ya estamos viendo) la violencia en todas sus formas y el desarraigo social y de las normas básicas de convivencia.

Sin embargo si reducimos esta edad de jubilación, por un lado estamos facilitando el acceso al mercado laboral a mayor número de personas, con trabajos más o menos estables, y en un ratio de edades relativamente más jóvenes, con lo que no solo estamos equilibrando el sistema sino que además ganamos en calidad de vida, y podemos fomentar algo que a priori parece el problema (no va a haber gente joven suficiente para cubrir las pensiones), la natalidad, si desde ya creamos empleo estable para los más jóvenes, estos podrán plantearse el tener hijos, que en un futuro sostengan el sistema.

Por otro lado estamos dándole la oportunidad a un grupo de ciudadanos más o menos jóvenes según los criterios de edad media, con una capacidad de aprendizaje mayor y una gran experiencia de vida
para poder continuar aportando cosas a la sociedad, desde otra actividad distinta pero que revierta directamente en el bienestar de la sociedad en general.

Tendremos, señores empresarios, un grupo de trabajadores que conocen al dedillo la mecánica de sus empresas, y con una capacidad tanto mental como física lo suficientemente adecuada como para poder por ejemplo enseñar a los nuevos trabajadores, suponiendo esto para las empresas un ahorro, no necesitaran pagar esos costosos curso de formación, dados por individuos sin experiencia real en el trabajo pero con títulos sobre papel, y por otro lado se asegurar la continuidad de la actividad en la misma linea que la propia empresa plantea..

Por otro lado, señores empresarios, no me parece que el tener trabajadores más viejos, más quemados, con menor motivación, y desganados por su edad y los años de monotonía activa, vaya a revertir de forma positiva en la actividad de la empresa, sino todo lo contrario corremos el riesgo de empeorar la calidad de la actividad de la empresa, siendo en un mercado libre algo que puede acabar poniendo en riesgo la continuidad de la misma…
Y de paso mientras se realizan estas tareas como cobran su pensión máxima, dejemos que sea con esa cotización que ya se realiza por parte del trabajador, a parte por supuesto del pago adecuado de impuestos, la empresa gana, el trabajador gana, el estado gana y la sociedad gana.

Otra forma de revertir a ese grupo de población en la sociedad, dado que su dinamismo será todavía alto es en la mejora cultural, porque no aumentar los conocimientos adquiridos y hacer aquello que no se pudo antes, individuos satisfechos emocionalmente, sociedad equilibrada.

También como no será beneficioso para la natalidad, y es que muchos padres nos encontramos con el problema de que hacer con los niños cuando hay que trabajar, las guarderías y colegios no cubre suficientemente los horarios necesarios, y muchos recurrimos a nuestros progenitores, pero la mayoría ya son mayores o están enfermos o lejos, o sin paciencia, sin embargo una población de jubilados más jóvenes pueden cubrir de manera adecuadas esas necesidades, beneficiando tanto a los niños, como a la posibilidad de tenerlos de muchas parejas, nuevamente concluimos una sociedad que protege a sus niños, la natalidad, equilibrada y estable, una sociedad que funciona.

Además estamos hablando de un grupo de personas con poder adquisitivo suficiente para re invertir en el sistema, y una vez más equilibramos la balanza, a mayor consumo, mayor necesidad de industria y sector primario, mas dinero en el sistema, más trabajo, más estabilidad..

En fin puedo seguir escribiendo sobre el tema, quizás sea solo estúpidas ideas de una pobre mujer gallega, que evidentemente si es tan lista algo debe fallar para que continue siendo una enfermera de noche de Medicina Interna, de un hospital concertado,  que ni siquiera soy funcionaria, y a la que su estabilidad laboral va unida a la continuidad de su empresa, ¡¡ si a lo mejor señores yo no soy muy lista, si lo fuera seguro que mis jefes ya se hubiesen fijado en mi!!, pero saben que les digo, yo por lo menos doy alternativas que tienen una lógica, el gobierno solo da golpes a los trabajadores y además por decreto, algo muy alejado de la sociedad de bienestar que nos han vendido y que a todas vistas ha desaparecido del sistema social de nuestro país, con los únicos beneficiados en la banca y la clase politica.

Y termino como no con una pregunta ¿Creéis que es igual para un trabajador de la construcción, un marinero o un médico la edad de jubilación a los 67 que para un político, un banquero o un tertuliano político???

Bicos a tod@s.

 

8 Responses to “NO A LA JUBILACION A LOS 67 (Nuestros argumentos contra sus mentiras)”

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Mucho se habla estos días de aumentar la edad de jubilación, desde unos y otros he escuchado todo tipo de argumentos a favor y en contra, curiosamente la mayoría de los que están a favor realizan trabajos cómodos, que no supo…..

  2. ¡Que gusto pasar a saludarte!, yo que ando por esas edades, te dirè algo. Creo que la jubilaciòn debe ser como màximo a los 65 años y que podrìa permitirsele a las personas que gocen de buena salud o como dice tu artìculo, tengan actividaes còmodas, sigan trabajando si asi lo desean. Yo soy una que dejè de trabajar por motivos de salud hace unos 4 años, y posterior a eso me he dedicado a lo que siempre fue mi sueño pero que no pude realizar, escribir, y ya tengo varios libros publicados en Bubok…

    mis afectuosos saludos

    • celialor Says:

      Adelfa cielo, yo también me alegro, últimamente me disperso demasiado…
      Yo pienso como tú, y es que además creo que es lo menos que nos merecemos el poder llegado un momento hacer cosas por placer no por obligación, es bueno para todos, lo malo es que no compensa a quienes mandan porque así también tenemos más capacidad para protestar..
      Bicos cielo, tengo que hecharloe un ojo a eso de Bubok, ayer me lo enseñó Juan y tiene buena pinta.

  3. […] This post was mentioned on Twitter by Quiero Jubilarme, celialor. celialor said: NO A LA JUBILACION A LOS 67 (Argumentando con sus mismos motivos): http://wp.me/pgTWZ-79 […]

  4. No me seas inocente, Celia. ¿Desde cuándo a los políticos les importa el pueblo? Les importamos una mierda, amiga, y tú bien que lo sabes. Aquí sólo piensan en salvar a los bancos y las cajas, a costa de lo que haga falta. Si tenemos que trabajar hasta los ochenta años, pues lo hacemos. Lo importante es que la oligarquía partitocrática y sus banqueros sean felices.

    Un bico.

    • celialor Says:

      Jeje Fernando, yo les doy ideas, para que no digan que solo les criticamos, que ellos no van a hacer caso, eso lo tengo claro, pero que no digan que no hay alternativas porque las hay y mucho mejores..
      Un bico guapo

    • maquintei Says:

      Cometes, según mi modesto entender, un grave error al decir que “…solo piensan en salvar a… LAS CAJAS.

      NUNCA han pensado en SALVAR A LAS CAJAS: Su plán (ya prácticamente cumplido) era apoderarse de ellas…

      Para ello, en los últimos 25 años se dedicaron a desproveerlas der todos los elementos que las hacían útiles y duras competidoras frente a los bancos…

      Me explico: a pesar de que durante el Franquismo, las “cacicadas” y abusos estaban al orden del día, las Cajas, por su naturaleza y en teoría eran una valiosa herramienta para el desarrollo popular y familiar en el entorno de su actuación, y buena prueba de ello fue su éxito, ya que acumularon más del 50% de los recursos financieros del país, dato aún más destacable porque sus depósitos provenían fundamentalmente de las clases menos pudientes.

      Según sus normas de funcionamiento, deberían der ser entidades “sin ánimo de lucro”, sus beneficios deberían de emplearse al servicio de la sociedad, y sus operativas financieras debían ser transparentes y reguladas, iguales para todos sus clientes.

      Tenían prohibidas operaciones de riesgo, y su ámbito de actuación debía limitarse al área de su implantación geográfica (provincial o Municipal), es decir, invertir en el mismo origen de los capitales depositados… Pero no por ello perdían conexión con el resto del estado, ya que todas estaban encuadradas en una Federación (por ejemplo Federación de Cajas de Ahorro Gallegas) y éstas en una Confederación (CECA: Confederación Española de Cajas de Ahorro) desde donde, con la tutela de los organismos oportunos, se planificaba la política financiera de las mismas, dentro de su estricto reglamento, constituyendo, en la práctica y para la operativa con sus clientes, una única Caja de Ahorros para todo el estado.

      Siendo entidades de carácter privado, su gobierno y control estaba asignado a un Consejo elegido por los representantes de los estamentos relacionados con su creación y mantenimiento: La entidad fundadora (Ya fuera un ayuntamiento, o una diputación, o un Ente social) los trabajadores de las mismas, los clientes o usuarios, y otras entidades de mercada representación social.

      Durante la dictadura, esas representaciones estaban consignadas de forma nada democrática, pero la llegada de la “transición” apenas supuso algún cambio significativo, ya que los sistemas para la elección se establecieron de forma poco ortodoxa, democráticamente hablando, y dependiendo de cada Caja en concreto, ya que cada una estableció las normas a su albedrío..
      Por ejemplo, en algunas Cajas, se suprimió la mayoría que tenía en el Consejo a la entidad fundadora, por ejemplo, un Ayuntamiento, cuando el mismo pasó a estar formado por representantes elegidos por la población afectada.

      Se incorporaron representantes de los clientes (Como grupo mayoritario) pero la elección de sus representantes se condicionó por un sorteo, de dudosa legalidad en cuanto a la forma de celebración, condicionando así la posibilidad de cualquier persona a presentarse como candidato.

      Se mantuvo la representatividad de entidades sociales, seleccionadas no se sabe bajo cual criterio, pero la mayoría de escasa representatividad social, en cuanto a número de personas afectadas, y elegidos de forma totalmente antidemocrática, conociéndose casos de designación de miembros por indicación expresa de los dirigentes de la Caja afectada, de personas que se adherían a la entidad momentos antes de la elección.

      Los representes del Sindicato Vertical, fueron sustituidos por representantes de los trabajadores de la propia Caja, pero en seguida esa participación se redujo en el Consejo, de 4 a uno, suprimiendo además la elección directa por parte de los trabajadores, ya que el “cargo” era designado por el pleno de la Asamblea de entre los elegidos por los distintos niveles profesionales. Es decir, los trabajadores elegían por grupos, diferenciándose Jefes, Oficiales, Auxiliares y Subalternos, y luego, entre todos ellos, el pleno de la Asamblea elige a una sola persona, en lugar de las cuatro que un principio les correspondían.
      Pero con la transición los banqueros fueron de los que más se beneficiaron, ya que su expansión y crecimiento fue geométrico, ya que Franco los controlaba férreamente y salvo excepciones con ciertos personajes, estaban sometidos a controles y limitaciones que entorpecían sus objetivos.

      Libres de de la dictadura y con el beneplácito de los políticos de turno, empezaron por apoderarse de la banca pública (agrupada en Argentaria), y aunque el Banco de España parecía quedar fuera del lote, lo cierto que el mismo cerró sus puertas al público en general, y asumió la responsabilidad de constituirse en el BANCO DE LOS BANCOS, es decir facilitar su operaciones y prestarles apoyos y ayudas en su desarrollo, así como para “resolver” conflictos con sus clientes, desde una expectativa altamente burocratizada y sin poder resolutivo que pudiera simplificar la resolución, que quedaban expensa de que los clientes damnificados, los presentaran ante los tribunales Justicia, o lo que es lo mismo eternizar la resolución de problemas, generalmente de poco importe económico por operación, pero si elevado por el número de personas o empresas afectadas, incapaces de unirse para una acción conjunta.

      Pero aún así, más del 50% de los recursos financieros se escapaba a su control, por lo que el objetivo era “conquistar” el mercado ocupado por las Cajas… (Así lo declaró el señor Termes, a principios de los 90 y en una Asamblea de la Asociación Española de la Banca Privada, como presidente de la misma, donde vino a decir algo así como “Las Cajas usurpan el 50% del mercado financiero, que nos pertenece…”

      Pero ya llevaban tiempo con su planificación, por lo que el Banco de España, entidad que teóricamente ejercía el control sobre las Cajas, para que las mismas cumplieran con sus fines estatuarios, empezó a “relajar” su vigilancia sobre las mismas, empezando por admitir que las Auditorias que periódicamente tenía que hacer a las Cajas, mediante sus funcionarios inspectores, fueran realizadas por entidades privadas (por ejemplo Artur Andersen, que pocos años después fue denunciada por corrupción), pero además facilitó la expansión territorial (con lo que provocó una competencia entre las Cajas, rompiendo su unidad de acción, dejando sin contenido tanto a las Federaciones como a la Confederación de Cajas de Ahorro), propició las fusiones entre las Cajas, y lo que fue peor, permitió cambios en las normas de elección de los miembros de los Consejos y Comisiones de Control, agravando aún más el obscurantismo y la gestión de las Cajas, que incurrieron en numerosos casos de corrupción, muchos más, probablemente, que los denunciados públicamente.

      Dentro de ese plan de ”bancarización” de las Cajas, se incluyó permitir que las Cajas participaran de operaciones de alto riesgo financiero, rebajando sus niveles de seguridad e incurriendo en situaciones que a largo plazo les ha llevado a la situación de crisis actual, y para ello se hizo la vista gorda sobre la maniobra de crear empresas ficticias, como Sociedades Anónimas Unipersonales que emitían valores de alto riesgo, y que luego resultaron desastrosos para los clientes que aceptaron participar en los mismos, fiándose de una Caja que ya no era lo que debería de ser en cuanto a fiabilidad y honradez.

      Los previstos problemas de gestión, muchos de ellos enraizados con la falta de democracia en sus Consejos, donde en los cargos electos se repetían prácticamente las mismas personas, en extrañas maniobras de cambios de reglamento, elecciones poco fiables, y designaciones a dedo, fueron deteriorando el perfil de solvencia de las entidades, máxime cuando los métodos de estimación son totalmente aleatorios y dependientes de calificaciones de difícil justificación, por ajena a una valoración real.

      Pero ello permitió exagerar situaciones fraudulentas, que justificaran fusiones y operaciones cuyo único objetivo era reducir el número de Cajas, ya que teniendo la idea de apoderarse de ellas, se trataba de moderar su número, ya que siendo más de 70 sería muy complicado ir adquiriendo una a una, dado su carácter de independencia. (Demasiados Consejos que domesticar).

      Todos recordamos las declaraciones de MAFO, insistiendo en la necesidad de concentrar a las Cajas, sin que nunca explicara las verdaderas razones para ello, pues resulta que su competitividad, cada vez que se fusionaban, bajaba.

      En Galicia, de donde se partía con 7 Cajas, que superaban sobradamente el 50% de los recursos ajenos, cuando al final se quedaron en dos, esa cuota ya estaba en un 35%, es decir, perdían cuota de mercado, y por lo tanto peso especifico.

      A la vistas de los resultados, es evidente cual era el objetivo de tanta fusión.

  5. maquintei Says:

    Creo que se están confundiendo los términos, y el problema no es la edad mínima de jubilación, sino la forma en cómo se llega a ella…

    Por ejemplo, yo con 70 años, tengo que seguir trabajando, porque habiendo cotizado desde los 16 hasta los 50, de forma continua por todo ese periodo, no se me reconoce nada, salvo para obtener la pensión mínima, y tengo una hipoteca de 700 € al mes… Si me valoraran los tiempos cotizados, mi pensión sería más que suficiente para poder retirarme. Pero aun así, no basta con mantener la edad en los 65 años, pues hay otros problemas más graves.

    El sistema de las pensiones debe basarse en la solidaridad, por lo que todas las personas que no puedan trabajar, o no tengan trabajo, deben de tener un salario garantizado para poder vivir dignamente… O sea, el llamado Salario Social, que acabaría con todos los subsidios y requisitos discriminatorios.

    Tampoco es verdad que sea “necesario crear puestos de trabajo”… De lo que se trata es de obtener los productos que realmente se necesiten, y en todo caso, habrá que repartir el trabajo entre todos los que estén disponibles, rebajando la duración de la jornada, o ampliando las vacaciones y permisos y, desde luego, suprimiendo las horas extra. Pero resulta que las mejoras tecnológicas, se vuelven contra los trabajadores, que pierden su trabajo al aumentar la productividad, cuando lo que debería de ocurrir es que supusiera menos horas de trabajo, y así mantener los mismos puestos.

    Es absurdo agotar las materias primas, contaminar usando energías que se agotan, consumir compulsivamente para generar puestos de trabajo innecesarios, solo para “justificar pagar unos salarios” que el único fin es engrasar la maquinaria consumista y manipuladora a través de la cual han conseguido dominar la economía mundial, asfixiándonos con su crisis.

    También es mentira que el futuro de las pensiones está en peligro (lo dicen para “vender” sus planes de pensiones privados, uno de los mejores negocios bancarios) puesto que aunque sea cierto que la población envejece, no lo es menos que los pensionistas son consumidores también, que además crean una demanda de Servicios que suponen puestos de trabajo, y si no hay nacidos en España para prestarlos, pues no faltarán emigrantes que además ya vienen criados y educados, ahorrándose los costos de crianza y formación.

    En fin, esta es una reivindicación que está justificada por el trato discriminatorio que quieren aplicar a los trabajadores, pero es mejor ir directamente al meollo de las verdaderas causas que crean estas situaciones:

    La gran mentira de los mercados libres y la banca privada.

    La gran mentira del dinero, que ya no tiene más valor que las promesas de los financieros, y que nos manipulan con falsas teorías sobre las cotizaciones en mercados y valores, inflación, interés compuesto, morosidad, insolvencia, préstamos fallidos, propiedades invendibles…

    La gran mentira de las privatizaciones de entidades e instituciones públicas (¿Por qué en vez de Correos, o la Lotería, no privatizan la institución Monárquica que sólo genera gastos?) que solo sirven para transferir a precio de saldo ingresos saneados y al mismo tiempo rebajar la calidad de los servicios a límites in a cambio de limitar Servicios Públicos.

    La falacia del sistema electoral, que favorece a los grandes partidos y hace imposible del desarrollo de una DEMOCRACIA REAL y participativa de los ciudadanos, impidiendo que en los parlamentos exista una saludable variedad de proyectos, para enfrentarse a los problemas sociales y económicos desde una perspectiva justa y adecuada los intereses de la mayoría de los ciudadanos…

    Precisamente en estos momentos, en que una buena parte de la ciudadanía clama por unos cambios que eviten la caída en mayores crisis partiendo de la superación de la presente, es necesario que tomemos conciencia de cuál es el papel que nos corresponde asumir para desarrollar un eficaz proceso democrático dentro de las escasas posibilidades que el sistema ofrece.

    Es decir que es necesario tener en cuenta que los partidos tradicionalmente mayoritarios han demostrado sobradamente que están en “línea” con las teorías económico-políticas que es necesario desterrar por el bien común, y que las posibilidades de que sean sustituidos por otros son mínimas, no solo por lo irregular de la Ley Electoral, sino también por la notoria incapacidad de asumir una “unidad de acción” por parte de todas las candidaturas cuyo objetivo primordial sería desbancar a los que tradicionalmente se reparten el poder.

    Tradicionalmente, los partidos compiten proponiendo medidas y programas a los electores, disputando entre ellos, sin valorar en absoluto el sistema de asignación de puestos, que hace perder miles de votos a opciones opuestas al sistema imperante.

    La alternativa, es que desde las filas de los votantes, principalmente de los que tenemos claro que es imprescindible cambiar el sistema actual, optemos por centrarnos en un objetivo de resumir los cambios inmediatos e imprescindibles que es necesario conseguir para empezar a introducir normas que faciliten la visión y el cambio de las Leyes que hasta ahora han servido para, con perjuicio de las mayorías, beneficiar a los privilegiados de siempre.

    Es decir, no debatamos a que candidatura vamos a votar, sino que definamos unos puntos mínimos que decidamos es imprescindible conseguir, para iniciar cambios.

    Existen ya numerosas reivindicaciones, bastante parejas salvo por matices que sería necesario superar. Pero será más eficaz limitar la lista a pocas propuestas, concisas y consensuadas para garantizar que las mismas sean asumidas por una gran mayoría.

    Por ejemplo ,a los siguientes tres puntos:
    – Reforma del sistema financiero, reforzando una red de bancos públicos, Cajas de Ahorro y entidades éticas, recortando los privilegios de los bancos en general, sometiéndolos a un estricto control y definición de la operativa de los mismos, revisando los cambios introducidos desde 1988, recuperando y mejorando la legislación existente hasta ese momento.
    – Consagración del derecho a la vivienda, garantizando la inviolabilidad de su uso en situaciones de impagos y embargos preventivos, condicionándolos a las necesidades sociales de los deudores ante sus acreedores, según las cuales se evitará el mal mayor si el mismo implicase el desalojo y adjudicación en pago parcial de la deuda, buscando formulas sostenibles para resolver el litigio, y bajo la tutela y supervisión de un Consejo de Mediación en conflictos financieros, tanto entre bancos y personas físicas como entre organismos públicos y contribuyentes.
    – Redactar una nueva Ley Electoral, que garantice la representación en democracia de cualquier opción, garantizando así la posibilidad de pluralidad política en el Parlamento, y establezca de forma exhaustiva el REFERÉNDUM como instrumento de participación ciudadana. Planificar un sistema para la implantación de un sistema informatizado para el debate y participación ciudadana permanente, facilitando la votación por medios electrónicos, tanto desde el propio domicilio como en las mesas electorales, mediante la inserción del DNI, eliminando el uso de papel con el correspondiente ahorro. (En las mesas electorales sería el presidente el que anotase la identificación correcta, y luego el votante, de forma secreta, introduciría el código o nombre de la candidatura elegida, en un terminal en el que no tendría que identificarse, para garantizar el secreto, pero introduciría una tarjeta con banda magnética facilitada por el presidente, con un código único de 256 caracteres ).


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